¿Cómo saber si un vino está bueno sin ser un experto?

JUAN FERNÁNDEZ-CUESTA
Día 27/01/2014 – 10.26h

Pequeños consejos para averiguar que el vino que compramos responde a las expectativas

¿Cómo saber si un vino está bueno sin ser un experto? Con esta pregunta encima de la mesa, la primera respuesta es que el vino, al menos en España y siempre teniendo en cuenta su precio, está bueno. La palabra vino es sinónimo de calidad y, ante esta premisa, será conveniente darle la vuelta a la pregunta. ¿Cómo saber si está malo?

El color debe corresponderse con el tipo de vino; en caso contrario, luego pueden aparecer problemas. Por ejemplo, un blanco joven equivaldría a un amarillo pálido, pajizo, pajizo verdoso. Como un tinto con muchos años en barrica obtendrá un color más apagado, con un rojo teja, tenderá a anaranjado. Son simples trazos. Y al contrario de lo que parece y aunque a muchos no guste, los posos en un vino son más (desde nuestro punto de vista) una virtud que un defecto.

En un tinto, aromas a corcho, vinagre, exceso de alcohol que todo lo invade, fruta pasada, incluso papilla de frutas y galleta…, aromas que algunos se repetirán en boca, son signos de contaminación o error en la vendimia, o en su elaboración. Y en la boca, la palabra clave es equilibrio: obtener un vino redondo entre todos sus componentes, entre todos sus sabores. Una bodega de confianza puede hacer el resto, como Numanthia, símbolo de máxima calidad. Y por supuesto, una frase que no es hecha pero que repito constantemente: “Si a usted le gusta el vino que está tomando, ese es un buen vino”.