Consumir vino tinto y carne puede prevenir ataques cardíacos, según la Universidad de Israel

Investigadores de la Universidad Hebrea en Israel comprueban que beber una copa de vino tinto con una comida con carne reduce el factor de riesgo de ataques cardíacos al prevenir la acumulación de colesterol oxidado en sangre

La carne ‘roja’ ha llevado por mucho tiempo una mala reputación en el mundo de la salud del corazón. Sin embrago, investigadores de la Universidad Hebrea en Israel comprobaron lo que los franceses han practicado por mucho tiempo: beber una copa de vino tinto con una comida con carne reduce el factor de riesgo de ataques cardiacos. Se logró un efecto similar cuando el vino fue utilizado para cocinar.

Investigaciones clínicas conducidas en la Universidad Hebrea revelaron que beber una copa de vino tinto durante la comida puede prevenir la acumulación de colesterol oxidado en la sangre. Mientras que las inquietudes han estado enfocadas por mucho tiempo en el colesterol total y “malo” (lipoproteínas de baja densidad, o LDL), cuando un mayor culpable es en realidad el colesterol/LDL que se ha oxidado- una fuente Una fuente de radicales libres dañinos.

De acuerdo a los investigadores, los componentes naturales en el vino tinto – conocidos como polifenoles, particularmente “resveratrol”, encontrado en la piel de las uvas tintas – previenen la oxidación del colesterol liberado en el torrente sanguíneo después de haber comido carne. Debido a que existe una relación conocida entre el colesterol LDL y los ataques cardiacos, la combinación entre vino tinto y carne, según los investigadores, puede ser muy efectiva en la prevención de ataques cardiacos.

Rociar la comida con vino, muy efectivo para reducir niveles de colesterol

Durante la investigación, los sujetos fueron divididos en dos grupos. Un grupo tenía 4 días con comidas que contenían carne de pavo oscura, considerada ser más alta en grasa y colesterol que la carne blanca del pavo conocida como una opción sana para el corazón. Se le pidió a este grupo no consumir otros tipos de carnes o pescados. Al segundo grupo también recibió comidas que consistían en carne oscura de pavo, pero la carne había sido remojada en vino tinto antes de cocinarse. Otro grupo bebió una copa de vino tinto acompañando a su comida todos los días.

Se registró un aumento en los niveles totales de colesterol del 97% de los sujetos en el grupo que comió carne sin vino. El grupo que bebió vino presentó los mejores resultados – el marcador del nivel de oxidación del colesterol no se elevó. También se encontró que aquellos que consumieron carne bañada en vino mostraron resultados similares a aquellos que lo bebieron. Los investigadores exponen que la razón de esto es probablemente debido a los polifenoles en el vino, los cuales ejercen propiedades antioxidantes y por lo tanto puede ser preventivo.

Otro estudio publicado por investigadores de la Universidad Lassiter reportaron que el beber una copa de vino tinto todos los días puede ayudar a prevenir el cáncer colorrectal, otro desorden mortal, asociado al consumo de la carne roja. De acuerdo a los investigadores, el resveratrol es conocido por tener propiedades que pueden ayudarnos a protegernos contra el cáncer.

Incluso con estos y similares hallazgos, y la emoción de la “paradoja francesa” de alto consumo de colesterol domado por el vino tinto, la moderación sigue siendo la clave para una buena salud.

Fuente: Gorelik S, Ligumsky M, Kohen R, Kanner J. A novel function of red wine polyphenols in humans: prevention of absorption of cytotoxic lipid peroxidation products. FASEB J. 2008 Jan;22(1):41-6. http://www.fasebj.org/content/22/1/41.long