Vilafamés

Villa moderna y dinámica, Vilafamés no solo ha sabido conservar su folklore y tradiciones festivas y gastronómicas, sino que ha potenciado su riqueza patrimonial y el enorme valor ecológico local.

Pasado milenario

Los restos neanderthales e ibéricos nos confirman el pasado milenario de las tierras de Vilafamés, cuya villa es de origen islámico, conquistada por Jaume I en 1233. A lo largo de su historia ha pertenecido a la Orden de Sant Joan de l´Hospital y en 1319 pasa a la Orden de Montesa. El castillo, de origen árabe, sufrió importantes destrozos en época carlista, cuando la villa representó el papel de plaza fuerte que ha tenido a lo largo de su historia.

 

Ruta histórico-artística

El recorrido turístico por la villa lo iniciamos en la plaça de la Font, desde la cual ascenderemos hacia el sector medieval. Por el camino, observaremos los restos de las murallas medievales así como las residencias modernistas del siglo XIX, antes de detenernos a contemplar un capricho de la naturaleza: la Roca Grossa. Se trata de una impresionante mole de rodeno, situada a los pies de la iglesia parroquial de la Asunción. Con reformas que llegan al siglo XIX, el templo posee una interesante planta. En su interior guarda bellas pinturas al fresco de Joaquín Oliet y un zócalo cerámico de l´Alcora del siglo XVIII. Cabe resaltar también el hermoso órgano barroco del mismo siglo.

En la plaza del Ayuntamiento hallamos la casa consistorial que guarda proporciones renacentistas.

De igual manera, es de visita obligada el palacio del Batlle, antigua residencia del administrador real y del representante de la Orden de Montesa. En la actualidad es la sede del Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni en el que se dan cita las obras de unos 400 artistas de la talla de Miró, Chillida, Canogar, Josep Renau, Equipo Crónica o Genovés, entre otros.

Imponente, nos espera el castillo de origen árabe y desde el cual contemplaremos una bella estampa de Vilafamés y su plana con el Penyagolosa al fondo. Otros lugares de interés son la iglesia gótica de la Sang y la ermita de Sant Miquel (siglo XIX). La primera es de origen medieval y fue ampliada en el siglo XVII. Construida sobre un aljibe árabe, destacan en su interior la cripta y la decoración del presbiterio de la capilla de Santa Bárbara.

La ermita que venera el patrón, en cambio, la construyó el consistorio municipal en 1640 y se trata de una construcción de amplia fachada con ventanas y espaciosos porches con arcadas.

 

Les Piques, Bolimini y el Clot

A tres kilómetros de la localidad llegamos a la fuente de les Piques de la que brota un caudal que cae en cascada a través de  siete pilas. El agua tiene propiedades diuréticas.

También a las afueras de Vilafamés encontramos la cueva del Bolimini, refugio para gran parte de la localidad en la Guerra Civil.

Respecto al Clot, es una cavidad de planta circular que ocupa una superfície de 1.300 metros cuadrados, con una profundidad entre 8 y 16 metros. Está situada en la ladera de una montaña y dista del municipio entre tres y cuatro kilómetros.