Escapada: Ruta del vino en Castellón

La llanura central de Castellón es un fértil valle agrícola de vides y olivos milenarios del que los romanos ya sacaban provecho. Esta región está formada por las poblaciones de Villafamés, Les Useres, Vall D’Alba, Benlloch y Cabanes; todas unidas por la Vía Augusta. El patrimonio histórico es interminable y abarca el Paleolítico, la Edad de Bronce, asentamientos íberos y legados romanos y árabes. Tanta riqueza tiene un fiel reflejo en su producción vinícola, convirtiéndose en un destino excelente para el turismo enológico cerca del Mediterráneo.

La comarca Les Useres-Vilafamés está a 25 kilómetros de Castellón y está enmarcada por montañas que protegen a los viñedos de la influencia del mar aportándoles a la vez las condiciones idóneas de humedad y horas de sol.

Viñedos y bodegas

Los ‘Vins de la Terra de Castelló’ recogen lo mejor de la tradición vitivinícola que han dado distintas generaciones. Entre las variedades autóctonas que se utilizan para su elaboración se encuentran la Macabeo, Embolicaire y Monstrell, que refuerzan la personalidad de los Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot o Syrah.

Las bodegas de esta tierra están marcadas por el fuerte carácter familiar, en el que la vendimia se realiza a mano y la maceración en frío. Cada uno de sus propietarios se implican en todos los procesos de elaboración del vino: tipo de poda, carga, poda en verde, vendimia y mesa de selección.

Destacan las visitas a la ,BODEGA MAYO GARCIA EN VILAFAMES .Bodegas Mas de Rander, Bodega Vicente Flors, Bodegas Les Useres, Bodegas Barón D’Alba o Bodega Señorío de Vilafamés.

¿Dónde dormir?

El hotel El Jardín Vertical está situado en una  de las zonas más antiguas de la localidad de Vilafamés y es el centro de operaciones perfecto para conocer la comarca. Esta construcción del siglo XVI en piedra roja de ródeno es un balcón privilegiado para divisar el paisaje de almendros, olivos milenarios y encinas. Su estructura respeta las líneas arquitectónicas originales en sus vanos o escaleras de piedra. Son inolvidables sus desayunos en el patio exterior o las cenas en la terraza las noches de verano. Además, completa su oferta con la carta de su restaurante bajo la batuta del chef Gonzalo Benavides. Sabores locales y creativos se mezclan en algunos de sus mejores platos como la Sopa de Pastor, Coca de pimientos asados y migas de bacalao, conejo al vermut con setas y cebollas, y tarta de requesón de oveja con helado de miel al romero. Todo regado con el galardonado vino local Magnanimvs.