Los beneficios que nos ofrece el vino

Algunos de ellos son muy populares, otros quizás no los conocías. Lo cierto es que el vino, en buena medida, aporta beneficios para nuestra salud.

A muchas nos gusta, en una cena, con amigas, el vino es una bebida que tomada con moderación, nos puede ayudar en varios aspectos de nuestra salud. Los niveles de grasa es una de nuestras principales preocupaciones, pues bien, el vino contribuye combatirla ya que moviliza las células de grasa de nuestro cuerpo, además combatir que se generen nuevas, ¿lo sabías?

Sigamos entonces por otra de nuestras preocupaciones: el cáncer. El vino tinto en particular, contribuye a bloquear las células generadoras del cáncer de mama, debido al resveratrol. Pero además, y como ya se ha difundido en distintas campañas, ayuda a una correcta circulación de nuestra sangre, reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Hablando ahora sobre la estética, que tanto nos preocupa, el vino también puede ser un aliado en este tema, ya que combate las varices, y yendo un poco más allá -conociendo los beneficios que nos  aporta en materia sanguínea y de circulación- también previene las hemorroides.

El llamado “Colesterol bueno” también aumenta con la ingesta de vino, gracias a su poder antioxidante. Asimismo, evita que se formen coágulos.

¿Cuál es la medida correcta?

Claramente que todo lo que estamos enumerando, son beneficios que se consiguen bebiendo con moderación. Ya conocemos -y es tema para un largo debate en otra nota- los riesgos a los que nos sometemos si no somos conscientes de los efectos del alcohol en nuestro cuerpo. Tal como sucede con todos los excesos.

En el caso del vino, se recomienda, en quienes gusten beberlo, una medida por día. Un ejemplo de esto es, por ejemplo, que algunos de los beneficios que listamos anteriormente, pueden volverse absolutamente inversos, tales como la reducción de la grasa o del colesterol. Si consumimos vino en exceso, ambos niveles pueden subir.