¿Qué diferencia hay entre un vino de autor y un vino de pago?

Si estás familiarizado con todo lo que rodea la producción de vino, probablemente alguna vez hayas oído hablar de “vino de pago” y “vino de autor”. ¿Qué les caracteriza y en qué diferencian?

Un vino de pago es elaborado a raíz de uvas procedentes de un área especialmente relevante por su clima y la calidad de sus tierras, y que gozan de cierto prestigio frente a otras de su zona. Los vinos de pago no pueden utilizar para su producción uvas de otra zona, o bien si es así, no podrá comercializarse como tal. Es más, un vino de pago se caracteriza por haber sido producido y embotellado dentro del área específica, no pudiendo trasladar las uvas a otra bodega. En el caso de que un vino de pago se encuentre completamente dentro de un área de Denominación de Origen, podrá ser considerado como “vino de pago calificado”. Se trata, por tanto, de vinos de una calidad muy alta y con un prestigio irrefutable.

Por el contrario, el vino de autor es aquel que ha sido elaborado por un enólogo en concreto, quien se preocupa personalmente en todo el proceso de producción, desde que se cultiva la vid hasta que el vino sale a la venta. Durante todas las fases de la producción, este enólogo va formando la personalidad del vino mediante la aplicación de sus conocimientos enológicos, dando como resultado un vino único y muy personal. En este caso, sus criterios y decisiones son totalmente libres, ajenas a cualquier legislación y a cualquier indicativo de crianza proporcionado por las DO’s.

Atendiendo a estas características, podríamos llegar a la conclusión de que ambos tipos de vino tienen algo en común: sus vinos totalmente únicos y personales. A pesar de sus diferencias, unos como fruto de una zona, y otros como fruto de los conocimientos de una única persona o equipo, estos dos tipos de vino gozan de unas características únicas que los diferencian notablemente del resto de vinos del mercado.

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