Vilafamés, reflejo de historia y riqueza cultural.

LA LOCALIDAD SUMA A SU HERMOSO CASCO ANTIGUO DE CALLES EMPEDRADAS UNA RICA GASTRONOMÍA.

  •  UNA LOCALIDAD PARA DISFRUTAR – MEDITERRÁNEO

 

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Vilafamés es una localidad que vale la pena conocer y disfrutar. Su pasado histórico se aprecia claramente. En lo alto, presidiendo el municipio, se alza el castillo de origen árabe. A sus pies, se encuentran las primeras viviendas de Vilafamés, calles estrechas y zigzagueantes, la plaza del pueblo de antaño y la pequeña iglesia de la Sangre.

La visita debe comenzar en la Plaza de la Fuente, que alberga un surtidor de 1313 siempre activo. Al empezar el ascenso hacia la parte alta, se ve la impresionante mola de rodeno: la Roca Grossa, a los pies de la Iglesia Parroquial de la Asunción, del siglo XVI. Avanzando por la calle principal y llegando al final se observa un tramo de muralla del siglo XIV, ya que para defenderse de los ataques Vilafamés se emplazó en un lugar estratégico y, además, fue rodeada con una muralla con cuatro puertas de entrada, de la que aún quedan restos.

Perderse por el casco antiguo de Vilafamés es admirar sus casas de piedra con su característico color rojizo; las viviendas señoriales; calles empinadas; escaleras; hornacinas dedicadas a santos….

Obligado es nombrar también el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni, ubicado en un palacio del gótico valenciano del siglo XV y con 29 salas de pinturas y esculturas modernas.

Además, Vilafamés acoge a lo largo del año numerosas expresiones festivas y culturales. El ciclo festivo popular se inicia con San Antonio Abad, en enero; el cuarto domingo de Cuaresma se celebra la romería a la ermita de San Miguel Arcángel; en Pascua se festeja Sant Vicent Ferrer; en agosto llegan las fiestas patronales y, a continuación, se celebra Sant Miquel de ‘Veremes’. A estos eventos se suman otros culturales como la Mostra 1900, en mayo, en la que se recrea la vida tal y como era en el siglo pasado; el ciclo de conciertos ‘Estiu Musical’ que se celebra los sábados de julio en la plaza de La Sangre o el Curso Internacional de Guitarra de Manuel Babiloni, en agosto.

Además, Vilafamés es tierra de vinos y aceite. Existen tres bodegas dedicadas al vino y una cooperativa y dos de ellas, Mayo García y El Señorío de Vilafamés, realizan visitas guiadas. Con todo, la gastronomía local se traduce en un buen comer basado en carnes a la brasa, arroces u olla de Vilafamés. Y de postre, delicias de almendra. De hecho, la localidad cuenta con 9 bares y restaurantes, y celebra dos jornadas temáticas al año, la del Vino y el Aceite (en febrero) y las Gastronómicas (en diciembre). Una oferta ‘redonda’ que se completa con dos hoteles y cinco casas rurales. H